Genlisea




planta carnivora genlisea

 

Estamos hablando de un grupo de plantas carnívoras de 21 especies que a pesar de ser conocido hasta hace no mucho no se sabia con seguridad su carnivorismo.

Son vegetales propios del África tropical, Sudamérica y Madragascar. Existe en versión de tierra y semiacuática. Algunas especies poseen la efímera vida de un año. Son plantas de pequeño tamaño con geometría de roseta que no superan los tres cm de radio.

 

Descripción de la Genlisea

 

Como hemos dicho, es una carnívora pequeña y en general recuerda al grupo Utricularia.

Algo curioso es que en vez de raíces reales lo que tienen son hojas bajo tierra que en principio adquieren forma de cilindro pero que con el tiempo acaban abriéndose en el interior.

Todos estos tubos presentan un par de ramidicaciones, teniendo un aspecto de i griega invertida. El interior está recubierto de vellosidades. En la parte superior, en la zona de comienzo de estas ramificaciones se halla el estómago de la planta.

Las floraciones son de color violeta o amarillo. Aparecen en lóbulos de cinco, asentados en pedúnculos florales que llegan a alcanzar el medio metro de altura.

 

Cómo atrapa Genlisea a las víctimas

 

La Genlisea tiene una trampa con forma de campana o nasa, es decir, con una boca en la que se introduce la presa y después, ya en el interior, un cilindro que se va estrechando y sobre el que es imposible retroceder.

Los tubos de esta planta producen ciertas sustancias que sirven de reclamo a protozoos y otros mocroorganismos que viven en medios acuáticos. Una vez atrapado el protozoo en el interior del tubo sólo el avance será posible, en sentido vertical, siendo el punto final el estómago de la planta, lugar en el que enzimas generadas por la propia planta, es decir, mecanismos activos de digestión, convertirán el microorganismo capturado en energía.

 

Cómo cultivar la Genlisea

 

Esta planta carnívora no está entre las más populares a la hora de ser cultivada. La culpa la tienen básicamente las dificultades que entraña su cuidado. Por ejemplo, es común que muchas especies de este género necesiten un flujo de agua corriente constante con un alto contenido en oxígeno.

Se salvan de estas dificultades la Gelisea violacea y la hispidula. Ambas no son difíciles en cuidados y además nos obsequian con preciosas flores.

Estamos hablando de un género de clima cálido. En verano la temperatura ha de estar en el rango 25-35 grados. Lo ideal en invierno son los 20 grados. Por debajo de esta teperatura la planta sufre.

La luz es muy necesaria, pero no de forma directa. Podemos usar luz ultravioleta artificial.

El tipo de tierra o sustrato tiene que tener dos partes: la primera de arena gorda de cuarzo con un radio de unos dos cm y la segunda de turba rubia. Los contenedores pueden ser de plástico pero el fondo ha de tener varios agujeros en la parte baja de la cara lateral con el fin de que las trampas puedan estar en contacto con el agua, medio en el que se encuentran las víctimas. Este tiesto tiene que estar dentro de un tiesto o macetero mayor pero de la misma altura.

 

Cantidad de agua y humedad

 

Las necesidades de agua varían entre el verano y el invierno. Durante la época estival la maceta exterior ha de llenarse de agua hasta que rebose a una altura de un centímetro por debajo del borde. Si embargo, en invierno el nivel será más bajo, en concreto, a una cuarta parte de la distancia de la altura.

El agua será de lluvia o destilada, con un ph de 6. Necesitamos cambiar el agua regularmente. La humedad tendrá que ser alta, rondando el 90%.

Las especies que más se cultivan de este género no necesitan de un descanso en la época de invierno.

 

Cómo reproducir a la Genlisea




Es posible la reproducción por semillas, claro está. También mediante esquejes de las hojas. En particular, la especie violácea da muchísimos vástagos.