Pinguicula




planta carnivora pinguicula

 

Pinguicula o grasilla es un grupo de plantas carnívoras que tienen la particularidad de tener las hojas muy carnosas, distribuidas en roseta y recubiertas de una sustancia pegajosa que sirve para atrapar a sus presas.

En ellas también se encuentran una especie de tentáculos que se ven con dificultad. Son ellos los que segregan el líquido pegajoso al que nos hemos referido antes.

Todas ellas poseen unas preciosas flores que pueden llenar de colorido cualquier lugar en donde se hallen. Tienen cierto aire a las violetas. El color es variado, desde el violeta, pasando por el blando y diversos tonos azulados.

Las flores más grandes se observan en la especie de las moranensis, que pueden tener un radio de 3 cm. Las floraciones son generosas.

Las raices son bastante pequeñas y además no cuentan con muchas.

A este grupo, de la familia Lentibulariaceae, pertenecen más de 80 especies. La dificultad en su cultivo es inexistente.

Estas plantas están repartida por casi todo el planeta, sobre todo en el norte, Centroamérica y Sudamérica.

Ante semejante amplitud de hábitats está claro que las especies adaptadas al frío tienen que tener particularidades diferentes a las que lo hacen dentro de los trópicos.

Así, en Máxico y zonas subtropicales, el crecimiento es bastante regular. Lo que cambia con las estaciones el básicamente el tamaño de la hoja, más reducida en invierno, perdiendo además su capacidad de cazar. Existen híbridos de estas especies subtropicales y destaca la buena virtud para los que se inician en el cultivo de carnívoras la falta de dificultad para sacar las adelante.

Por otro lado, las especies propias de regiones septentrionales pierden todas sus hojas al llegar los rigores del invierno, convirtiéndose en yemas que esperan temperaturas más propicias para volver a germinar. El otoño es la estación de la reproducción de las especies nórdicas. Para los cultivadores más avanzados están indicadas este tipo de Pinguicula.

 

Cómo atrapa los insectos la Pinguicula

 

La grasilla captura a sus víctimas a través de una trampa activa usando una sustancia pegajosa. Posee su propio sistema digestivo capaz de descomponer a los insectos en sustancias más simples y absorbibles.

Cuando un insecto pone sus patas sobre alguna de sus hojas va a quedarse adherido como consecuencia de un jugo de gran viscosidad. Al sentir la planta a una presa atrapada, la hoja va a modificarse. Esto puede hacerse de varias formas.
Por ejemplo, puede crearse una depresión bajo las patas del insecto que se llenará de enzimas con poder disolvente, reblandeciendo las partes blandas de la presa y siendo posteriormente absorbida.

Otra forma alternativa es el doblado de las hojas por la zona del borde con lo cual la superficie en contacto con el cuerpo del insecto se incrementa en gran medida con lo que la acción ácida de los enzimas se hace más efectiva y rápida.

Una grasilla no sólo se alimenta de insectos. Se ha observado que puede digerir cualquier tipo de materia orgánica. El polen es uno de sus platos favoritos.

La efectividad atrapando todo tipo de insectos volarores y otros ha hecho de ellas un método eficaz de control de plagas en el mundo de la jardinería y la botánica.

En general, su tamaño máximo es de unos 35 cm como en el caso de la vallisneriifolia y de unos 2 cm si se trata de la gracilis.

 

Cultivo de la Pinguicula o grasilla




Existen híbridos muy interesantes por la facilidad de su cultivo. Pueden ser adquiridos en cualquier comercio de plantas. Hablamos de la x sethos, la x aphrodite o la x weser.

En general, las especies subtropicales serán de interior, mientras que las nórdicas de exterior.

Para las primeras la temperatura en verano ideal es de unos 25 grados y en invierno siempre superior a los 10 grados. Hay que tener en cuenta que hay especies propias de estas zonas templadas que requieren temperaturas constantes de unos 23 grados sin variación estacional. Una especie nórdica en verano no deberá de estar a más de 20 grados, mientras que en invierno unos 5 grados está bien.Cuando tenemos una especie tipo x, es decir, híbrida, la temperatura en el tiempo invernal ha de ser más elevada.

En cuanto a la cantidad de luz que pueden recibir, no es necesario la luz directa. De hecho muchas de estas plantas viven orientadas hacia el norte.

El riego se hace por estancamiento, pero sin pasarse con el encharcado. Durante la estación fría no es necesario aportar agua. A diferencia de otras plantas carnívoras, una grasilla puede recibir agua con algún contenido de cal, ello quiere decir que nos puede servir el agua del grifo.

Hay especies que necesitan mucha humedad, pero la mayoría tienen su ideal en el 50% de humedad.

El suelo o sutrato será con un pH neutro, es decir, 7. La mitad de perlita, un cuarto de arena de cuarzo y el otro cuarto de perlita es lo adecuado. Cuando tenemos grasillas de climas cálidos, el aporte de cal en el suelo puede ser mayor.

 

La reproducción

 

Estas plantas se pueden reproducir a través de semillas, usando esquejes de hojas, lo cual se hará en el invierno. En el caso de las especies nórdicas podemos obtener nuevas plantas a través de propágulos (partes de la planta que pueden convertirse en plantas nuevas e idénticas). Por último, podemos separar a las plantas con el fin de que den lugar a otras. El periodo del año adecuado para aplicar este último procedimiento es la primavera.